Soy Santiago Torre, tu mentor para desarrollar tu negocio o carrera profesional.

Estoy aquí para impulsarte a que exprimas hasta la última gota del conocimiento que ya tienes y obtener un mayor rendimiento al mismo.

El otro día me decía Esther en una de las mentorías:

“… es increíble lo que un pequeño cambio transforma el mensaje”

Lo único que hicimos es enfocar lo que proponía desde lo que el cliente quería, no desde lo que ella iba a realizar.

No es que yo sea el más listo del mundo (antes, cuando mis hijos eran pequeños había quienes lo creían… ahora ya no), sino que ya he lidiado en muchas plazas, tengo buena memoria y soy capaz de enlazar rápido de lo que hablas con algún recuerdo de algo que pueda encajar.

Tampoco soy el modelo perfecto que seguir. Tengo bastantes defectos (eso sí, menos de los que me achaca mi mujer).

A mí también me tiemblan las piernas cuando tengo que tomar una decisión importante.

También después de hacerlo sigo teniendo dudas, miedos e inseguridades.

No acierto todas las veces y sufro mucho cuando pierdo un cliente o me dicen que no.

Así mismo, necesito consultar con alguien de confianza si lo que voy a hacer está bien, si ese presupuesto se entenderá o si la cojo-idea que se me ha ocurrido tiene algún futuro.

Y no te cuento mis dudas cuando voy a lanzar algo nuevo o lo que me cuesta no procrastinar diciéndome a mí mismo que lo puedo hacer mejor cuando realmente es miedo a no lograr mis expectativas. Por suerte lo estoy dejando.

Todo eso es así, aunque tengo que reconocer que ese hormigueo en el estómago antes de presentar una propuesta al cliente me estimula y me gusta … sobre todo cuando acaba bien, claro.

Cuando somos profesionales y queremos hacer las cosas bien tenemos mil dudas sobre si habrá otras formas y maneras de hacer.

Necesitamos saberlas, queremos mejorar.

¿Qué hacemos?

  • Nos formamos (otra vez).
  • Compramos un libro (que está bien, pero no nos responde exactamente a lo que queríamos).
  • Vemos algún vídeo o escuchamos un audio.
  • Quizás hasta compramos un curso (que incluso a veces acabamos)

Todo ello está muy bien, aunque consume mucho tiempo, que es el que luego no tenemos para poner en marcha lo aprendido.

Hay otro modo.

Es el que yo te propongo en esta página:

Escucha a otros y lo que yo les recomiendo que hagan en su caso

Al final somos todos parecidos y nos preocupan las mismas cosas, nos enfrentamos a problemas muy similares y, si bien la solución está en los libros, lleva muchos intentos y, por lo tanto, tiempo, encontrarla.

Permíteme que te haga ganar ese tiempo y puedas ir directamente a la implementación.

En esta página tendrás mentorías, que son conversaciones uno a uno que tengo con profesionales (por cuenta ajena o cuenta propia) sobre aspectos que a ellos les preocupan y que les oriento sobre cómo pueden afrontarlo.

Escuchando desde la mentalidad

“¿Cómo puede implementar esto en mi vida profesional?”

descubrirás un ángulo nuevo y, lo mejor de todo, accionable, que se puede poner en marcha en ese mismo momento y sin tener que leer más libros ni hacer más cursos.

Seguramente no te hace falta más conocimiento, sino más acción.

También necesitarás escuchar cómo piensan otros y cuáles son tus miedos o a qué se deben sus bloqueos, que quizás también sean los tuyos.

Poner las cosas en marcha depende de los estímulos recibidos. Aquí los tendrás.

Llevo más de 15 años incentivando a otros a que hagan y eso es lo que busco en las mentorías, conseguir que pongas en práctica (y si no, te persigo, se lo puedes preguntar a los mentorizados).

Escuchar las mentorías te va a provocar ganas de hacer cosas, para ello “tirarás” del conocimiento que ya tienes, pero que no rentabilizas.

A poco que consigas, habrás rentabilizado con creces tu inversión mensual.